Qué ver en la medina de Chefchaouen: ruta a pie por la ciudad azul

Descubre qué ver en Chefchaouen con esta ruta a pie por la medina, sus monumentos, rincones azules y consejos para organizar tu visita.

Itinerario a pie por la medina de Chefchaouen, paso a paso

En este itinerario a pie recorremos, paso a paso, los principales lugares de la medina de Chefchaouen, combinando sus monumentos imprescindibles con algunas de sus calles y rincones más auténticos.

Antes de empezar la ruta, te recomendamos consultar también nuestros consejos y preguntas frecuentes de Chefchaouen, donde hablamos sobre los mejores horarios para visitar la medina, cuánto tiempo dedicarle, dónde aparcar, cómo pagar y otros consejos prácticos que te ayudarán a organizar la visita.

El barrio de Souika y sus callejuelas

Fachada azul con entrada de casa en Chefchaouen, ciudad azul de Marruecos

Souika es una de las mejores zonas para empezar a descubrir Chefchaouen, porque se trata de uno de los barrios más antiguos de la medina y de los primeros núcleos urbanos de la ciudad, desarrollado a finales del siglo XV.

Tal y como refleja su nombre, procedente del árabe sūwayqa y con un significado similar a “pequeño zoco” o “mercadillo”, Souika fue y continúa siendo una zona comercial formada por pequeñas tiendas, talleres artesanales y calles estrechas.

Es importante señalar que, si no vas con una intención concreta, probablemente Souika sea una de esas zonas por las que paseas sin darte cuenta, ya que no es el punto más famoso ni el más fotogénico de la ciudad. Aun así, merece la pena dedicarle tiempo a sus cuatro o cinco calles principales para descubrir una parte más auténtica de la vida local, más allá de la foto típica de Instagram.

Plaza el Hauta con fuente central en Chefchaouen

La Plaza el Hauta

Antes de llegar a la plaza principal, merece la pena detenerse en la Plaza El Haouta, un buen punto de referencia para apreciar el contraste entre dos espacios muy distintos de la medina.

Esta plaza se caracteriza por ser más tranquila y vecinal, y permite observar más de la vida local, con vecinos que buscan descanso, encuentro y convivencia.

Su elemento más característico es la fuente central de cuatro caños, decorada con azulejos y cubierta por un tejado de tejas rojas, donde en los días de más calor se puede ver a los vecinos bebiendo directamente de ella, incluso todos compartiendo un vaso de plástico, algo que refleja su concepción cultural del agua como un bien compartido y acto de hospitalidad.

La Plaza Uta el-Hammam

Plaza Uta el-Hammam con la Kasbah y la Gran Mezquita de Chefchaouen

Tras callejear por la primera parte de la medina, es natural llegar a la Plaza Uta el-Hammam, la plaza principal y el centro social de Chefchaouen.

Aunque hoy está muy enfocada al turismo, con numerosos cafés y restaurantes, en el pasado fue un espacio clave para el intercambio comercial, donde llegaban productos procedentes de las zonas rurales del Rif.

En cualquier caso, es una parada imprescindible, no para quedarse en la oferta gastronómica de la plaza, sino como punto de enlace con los siguientes lugares del itinerario.

La Alcazaba o Kasbah de Chefchaouen

Kasbah de Chefchaouen con sus murallas rojizas junto a la Plaza Uta el-Hammam

Desde la Plaza Uta el-Hammam, lo primero que llama la atención son sus murallas de color rojizo, que contrastan con las casas azules de la medina. Se trata de la alcazaba o kasbah de Chefchaouen, la fortaleza histórica de la ciudad.

Su origen se remonta a finales del siglo XV, en torno a la fundación de la ciudad en 1471, por Moulay Ali Ben Rachid. Además de su función defensiva y de control sobre la zona montañosa del Rif, también sirvió como refugio para musulmanes y judíos expulsados o huidos de la península ibérica.

Actualmente, la visita, que cuesta unos 6€, es totalmente recomendada, donde se puede pasear por su jardín de estilo andalusí, visitar un pequeño museo etnográfico y subir a sus torres para disfrutar de unas mejores vistas de la medina y las montañas.

La Gran Mezquita de Chefchaouen

Otro punto destacado de la Plaza el Uta el-Hammam es la Gran Mezquita de Chefchaouen, la mezquita principal y más antigua de la ciudad.

Es conocida especialmente por su minarete octogonal, construido en el siglo XVIII, que destaca frente a los minaretes cuadrados que predominan en Marruecos.

Conviene tener en cuenta que, por norma general, los visitantes no musulmanes no pueden entrar en la mezquita, aunque se puede observar la entrada, la fachada y el minarete desde la plaza.

Tras finalizar esta visita, el plan continúa callejeando por la parte superior de la medina, parando a curiosear en sus comercios y en su oferta artesanal, nunca sabes si puedes acabar llevándote tu próximo florero para la mesa (como nos pasó a nosotros). También es buen momento para hacer una parada en alguno de los restaurantes de la zona, los cuales recomendamos encarecidamente parar en el Restaurante el Wiam (ver otras recomendaciones).

El Manantial Ras El Ma

Manantial Ras El Ma junto a la medina de Chefchaouen y las montañas del Rif

Tras recorrer sus estrechas y fotogénicas calles, lo ideal es terminar la visita de Chefchaouen en Ras El Ma, una surgencia natural de agua situada en el extremo oriental de la medina, junto a la puerta Bab El Onsar y al pie de las montañas del Rif.

Ras El Ma, que en árabe significa “nacimiento del agua”, es mucho más que una cascada bonita. Hoy, alrededor del cauce que forma, se concentra un pequeño espacio de vida local donde todavía se puede ver a niños bañándose, a vecinos acudiendo al lavadero público para lavar ropa y alfombras, y a viajeros descansando en alguna de las cafeterías junto al agua mientras disfrutan de las vistas. También hay puestos de zumos y pequeños productos locales, lo que convierte este rincón en un cierre perfecto para la ruta.

Subida opcional a la Mezquita Española

Si tras el descanso en el manantial Ras El Ma sigues teniendo energía, una opción es la ruta hasta la Mezquita Española de Chefchaouen, también llamada mezquita Bouzafar, un pequeño templo situado en una colina frente a la medina.

Hoy, el principal atractivo de la Mezquita Española son las vistas panorámicas de la ciudad azul y de las montañas del Rif. Su construcción se remonta al periodo del Protectorado español en el norte de Marruecos, de ahí su nombre, aunque conviene aclarar que se trata de una mezquita y no de una iglesia. Su interior no suele estar abierto al público, pero la caminata de unos 20 o 30 minutos merece la pena por las vistas.

¿Por qué Chefchaouen está pintada de azul?

Callejón azul con escaleras y macetas en Chefchaouen

Chefchaouen es una ciudad situada en el norte de Marruecos, conocida por el color característico de sus casas, con fachadas azules que le dan un aire muy pintoresco, casi mediterráneo, y recuerda en cierto modo a lugares como Santorini, aunque con personalidad propia.

Su característico color tiene distintas explicaciones: desde una herencia judía que asocia la pintura azul con un simbolismo religioso relacionado con el cielo, el paraíso y la cercanía con Dios, hasta teorías que apuntan a motivos más prácticos, que indican que el pigmento azul se aplicó en la parte inferior de las casas como método para repeler mosquitos. Lo cierto es que la ciudad no siempre fue azul ya que antiguamente muchas de sus casas eran blancas.

Sea cual sea el origen, no cabe duda de que el atractivo turístico de este color impulsó la transformación que vemos hoy, con edificios, escaleras e incluso parte del suelo pintados de azul, creando el aspecto fotogénico que la caracteriza hoy en día.

Los rincones más fotogénicos de Chefchaouen

Callejón azul con escaleras y macetas y chica, uno de los rincones más fotogénicos de Chefchaouen

Chefchaouen es conocida por sus callecitas azules, decoradas con macetas, tejidos artesanales y escenas de la vida cotidiana que parecen preparadas para la foto perfecta de Instagram. Entre sus rincones más emblemáticos destacan el callejón El Asri, el callejón de Sidi Bachouka y la calle 224 Al Hassan I - Onsar, aunque en nuestro caso preferimos perdernos sin mapa y fuimos descubriendo nuevos rincones que ni siquiera aparecen señalados.

Es importante señalar que en muchas de estas calles decoradas encontrarás a una persona que “vigila” el rincón y que, en teoría, es quien se encarga de mantenerlo y adornarlo, es habitual dejarle una pequeña propina. También, al final de este artículo hemos dejado un mapa con las ubicaciones de algunos de estos rincones, para que puedas localizarlos fácilmente sin perder la magia de seguir explorando por tu cuenta.

Qué comprar en la medina de Chefchaouen

Tienda de artesanía en la medina de Chefchaouen con chica, cerámica, tejidos y recuerdos marroquíes

Es fácil enamorarse de la artesanía de la medina de Chefchaouen y casi inevitable acabar llevándote algo mientras recorres sus calles con la cámara en la mano. Entre los productos más destacados encontrarás mantas de lana con patrones únicos, cerámicas de formas increíbles pintadas en combinaciones de colores muy armónicas, artículos de cuero como babuchas y bolsos, además de productos naturales elaborados con ingredientes de la región.

La madera también tiene un papel importante en la artesanía local. A nosotros nos fascinaron los juegos de mesa, especialmente los tableros de ajedrez, con diseños y acabados espectaculares. Nuestro consejo es recorrer las tiendas sin prisas y comparar precios entre varios puestos. Muchos comerciantes no elaboran directamente los productos que venden, por lo que puede haber diferencias importantes de precio y calidad. También conviene llevar efectivo para las compras y las comidas.

Por último, merece una mención especial una parada obligatoria en el Handicraft Center, donde se concentran varios artesanos locales en un mismo espacio. Allí destaca especialmente un artesano que, además de vender preciosas piezas como platos y tazas decoradas, ofrece la posibilidad de tallar tu nombre en directo, en español y en árabe, sobre una pequeña baldosa a modo de recuerdo único.

¿Es suficiente un día para visitar Chefchaouen?

Dependiendo de cómo encajes Chefchaouen en tu ruta por el norte de Marruecos, ya sea como parada con coche de alquiler mientras atraviesas la región o como excursión de un día en autobús desde Tetuán, como fue nuestro caso, es posible adaptar la visita incluso a medio día. Con una buena planificación, se pueden recorrer los puntos principales de la medina en pocas horas y llevarse aun así una muy buena impresión de la ciudad azul.

Chefchaouen en medio día

Callejón azul con escaleras y macetas, rincón más fotogénicos de Chefchaouen

A diferencia del itinerario completo de un día que hemos propuesto antes, la siguiente ruta está pensada para quienes cuentan con menos tiempo. Empieza en el barrio de Souika, uno de los sectores más antiguos de la medina. Desde allí, el recorrido sigue de forma muy sencilla, casi lineal, por sus calles comerciales hasta llegar a la Plaza El Haouta, un espacio más tranquilo y vecinal que sirve de transición hacia la siguiente parada, con un ambiente completamente diferente.

La siguiente etapa es la Plaza Uta el-Hammam, el verdadero centro social de Chefchaouen y el lugar donde se concentran algunos de sus principales monumentos: la Gran Mezquita, fácilmente reconocible por su característico minarete octogonal, y la Kasbah de Chefchaouen, cuyas murallas rojizas contrastan con las fachadas azules de la medina. La mezquita solo puede contemplarse desde el exterior si no se profesa la religión musulmana.

Nuestra recomendación es entrar en la Kasbah para pasear por su jardín, visitar el pequeño museo etnográfico y subir a alguna de sus torres para disfrutar de unas vistas magníficas. Sin embargo, si prefieres dedicar más tiempo a callejear, buscar rincones fotogénicos o comprar artesanía, puedes saltarte esta visita y continuar directamente hacia la parte alta de la medina, ya que la entrada puede llevar fácilmente cerca de una hora.

Después de este tramo de callejeo en la parte alta, en el que, incluso con tiempo limitado, merece la pena desviarse y perderse por algunas de sus callejuelas, el siguiente paso es dirigirse al manantial de Ras El Ma, el nacimiento de agua situado en el extremo oriental de la medina. En función del tiempo que te quede, puedes aprovechar para descansar, observar la vida local y tomar un zumo antes de finalizar la visita.

Chefchaouen en un día

Callejón azul con escaleras y macetas, con personas, rincón bonito de Chefchaouen

Para visitar Chefchaouen en un día, nuestra recomendación se basa en el itinerario que hemos dejado más arriba en este artículo. A ese recorrido le añadiríamos una parada obligatoria en el Handicraft Center, del que hablamos con más detalle en la sección de compras la cual encaja perfectamente justo después de la parada en la Plaza Uta el-Hammam dentro del itinerario propuesto.

Mapa de los rincones destacados de Chefchaouen