Qué comer en Chefchaouen: comida típica y platos tradicionales del Rif

Una guía gastronómica con los platos que recomendamos probar en la ciudad azul.

Antes de empezar

Chefchaouen no solo destaca por sus calles azules y su medina, sino también por su gastronomía. Durante nuestro viaje pudimos probar varios platos tradicionales marroquíes y, en este artículo, os contamos cuáles fueron los que más nos gustaron y cuáles recomendamos pedir si queréis conocer un poco mejor la cocina de la zona.

Antes de empezar, si estáis organizando vuestra visita a la ciudad, os recomendamos complementar esta guía gastronómica con nuestra ruta a pie por la medina de Chefchaouen, donde os contamos qué ver y cómo recorrer sus principales puntos de interés. Y si todavía tenéis dudas sobre transporte, dinero, seguridad, alojamiento o cualquier otro aspecto práctico del viaje, podéis consultar también nuestro artículo de consejos y preguntas frecuentes sobre Chefchaouen.

A partir de aquí, os dejamos algunos de los platos típicos de Chefchaouen que nosotros recomendamos probar durante vuestra visita.

Sopa Harira tradicional de Marruecos Chefchaouen

Harira

La Harira es una de las sopas más tradicionales de Marruecos, con un sabor intenso y bastante completa. Se prepara normalmente con tomate, garbanzos, lentejas, cebolla, apio y cilantro o perejil, además de especias como jengibre, cúrcuma, pimienta y canela.

En nuestro caso, nos costó 10 dirhams, aproximadamente 1 €, y nos pareció una opción totalmente recomendable para empezar a probar algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía marroquí.

Zaalouk, entrante marroquí tradicional de berenjena y tomate

Zaalouk

Otro entrante que recomendamos probar es el Zaalouk, una preparación marroquí elaborada principalmente con berenjena y tomate cocinados, a los que se añaden ajo, aceite de oliva, comino, pimentón y cilantro o perejil.

El resultado es una mezcla muy melosa y especiada, perfecta para acompañar con pan marroquí. A nosotros nos gustó especialmente como segundo entrante después de la Harira. Este plato nos costó 30 dirhams, aproximadamente 2,77 €.

Delicioso tajine de carne con ciruelas - plato de Marruecos

Tajine de carne con ciruelas

El tajine es uno de esos platos que consideramos imprescindibles durante un viaje a Marruecos. Su nombre procede del característico recipiente de barro con tapa cónica en el que tradicionalmente se cocina lentamente el guiso.

En Chefchaouen pudimos probar la versión de carne con ciruelas, donde el dulzor de la fruta contrasta con el sabor de la carne, creando esa combinación dulce y salada tan característica de algunos platos marroquíes. También suele incorporar canela y almendras, mientras que la carne puede ser de ternera o cordero dependiendo del restaurante.

El nuestro costó 60 dirhams, aproximadamente 5,55 €, un precio bastante económico para probar uno de los platos más reconocibles de la gastronomía marroquí.

Seffa vegetal, plato de fideos finos de Marruecos

Seffa vegetal

Otro plato que merece la pena probar es la Seffa, elaborada con fideos muy finos, similares al cabello de ángel, cocinados al vapor y servidos con una peculiar combinación dulce y salada gracias al azúcar glas, la canela y las almendras.

En nuestro caso pedimos una versión vegetal, aunque también es habitual encontrar la Seffa Medfouna, preparada con pollo o carne entre los fideos.

Este plato nos costó 70 dirhams, aproximadamente 6,47 €. Puede resultar una combinación algo sorprendente al principio por mezclar los fideos con azúcar y canela, pero precisamente ahí está parte de su gracia.

Dulces y té marroquí

Té Marroquí con dulces típicos

Para terminar la comida, si todavía queda algo de espacio, merece la pena probar alguno de los dulces o postres que encontrarás en los restaurantes de Chefchaouen.

Entre las opciones aparece la Mahalabia, un postre similar a unas natillas o un pudin de leche, normalmente aromatizado con agua de azahar o agua de rosas. Otra alternativa bastante más contundente es el ZaaZaa, una especie de batido-postre muy popular en Marruecos que suele utilizar aguacate y leche como base, a la que se pueden añadir dátiles, frutos secos, fruta, miel, chocolate, nata o incluso flan, dependiendo del establecimiento.

Sin embargo, una de las formas más clásicas de terminar es pedir un té marroquí a la menta acompañado de algún dulce tradicional, como los cuernos de gacela, las ghribas, los briouats de almendra o la chebakia.