Lisboa en fin de semana

48 horas perfectas en Portugal: fado, pastéis de nata, tuk-tuks y vistas sobre el Tajo desde los mejores miradores.

48 horas perfectas

Lisboa tiene algo especial que no se puede explicar del todo. Sus colinas, sus tranvías amarillos, la melancolía del fado y el sabor del bacalhau crean una atmósfera única en Europa.

Callejuelas empedradas con tranvía amarillo

Sábado: Alfama y Belém

Alfama es el barrio más antiguo de Lisboa, un laberinto de callejuelas que suben hacia el Castelo de São Jorge. Los miradouros de Portas do Sol y Santa Luzia regalan vistas espectaculares sobre el Tejo.

Por la tarde, Belém: el Monasterio de los Jerónimos, la Torre y — lo más importante — la Pastelería de Belém, con los pastéis de nata más famosos del mundo, receta secreta desde 1837.

Restaurante íntimo iluminado con velas

Noche de fado en Mouraria

El barrio de Mouraria es la cuna del fado. Una noche en un pequeño restaurante, con la voz de la fadista llenando el silencio entre plato y plato, es una experiencia emocional que trasciende el idioma.

Mercado gastronómico con puestos de comida

Domingo: mercados y LX Factory

El Time Out Market reúne a más de 40 restaurantes de chefs premiados bajo un mismo techo — llega temprano. Después, la LX Factory: una antigua fábrica reconvertida en espacio creativo con tiendas independientes y mercadillo dominical.

Cómo moverse

El tranvía 28, aunque siempre lleno de turistas, sigue siendo la forma más romántica de recorrer las colinas. El pase de metro de 24 horas cubre también autobuses y tranvías.