Islandia en enero

Auroras boreales, géiseres y cañones de hielo: viajar a Islandia en invierno es una de las experiencias más impactantes que existen.

Fuego y hielo en estado extremo

Islandia en invierno es la luna. Un paisaje de lava congelada, géiseres humeantes y cascadas heladas donde la luz del día dura solo cuatro horas. Y en esas cuatro horas, el sol rasante tiñe el cielo de tonos que ninguna cámara captura del todo.

Aurora boreal verde sobre un paisaje nevado

La aurora boreal

Enero es uno de los mejores meses para ver la aurora boreal. Las noches largas y la alta actividad solar crean condiciones perfectas. Sal lejos de Reikiavik para evitar la contaminación lumínica: Þingvellir y la península de Snæfellsnes son excelentes localizaciones.

Consejo: instala la app "Aurora Forecast" y sal cuando el índice KP supere el 4.

Cascada parcialmente congelada entre rocas negras

Círculo Dorado y cascadas heladas

El Golden Circle — Þingvellir, el Géiser y Gullfoss — es la ruta más popular de Islandia. En invierno, sin las hordas de verano, es mágico.

Las cascadas Seljalandsfoss y Skógafoss se cubren de capas de hielo que las transforman en esculturas naturales. Con el equipo adecuado, puedes caminar detrás de la primera.

Cueva de hielo azul en el interior de un glaciar

Caminar sobre un glaciar

El glaciar Sólheimajökull ofrece excursiones guiadas de senderismo sobre el hielo todo el año. Ver las cuevas de hielo azul que se forman en invierno es uno de esos momentos que te cambia la perspectiva.

Consejos imprescindibles

  • Coche: alquila un 4x4. Las carreteras de montaña requieren experiencia en nieve.
  • Ropa: capas múltiples, cortavientos impermeable, botas de agua.
  • Días de luz: planifica las actividades principales entre las 11:00 y las 15:00.
  • Presupuesto: entre 150-250 EUR/día por persona entre alojamiento, coche y comida.