Ciudad del Cabo

Table Mountain, pingüinos y viñedos: una guía para aprovechar la ciudad más espectacular de Sudáfrica.

Montaña, océano y vino

Ninguna otra ciudad africana combina con tanta naturalidad playas urbanas, montañas imponentes y bodegas a menos de una hora. Ciudad del Cabo es de esos destinos que superan cualquier expectativa.

Montaña de cima plana dominando la ciudad

Table Mountain

La Table Mountain domina el horizonte y merece subir en teleférico o a pie si el clima lo permite. Desde arriba, la vista abarca la ciudad, el puerto y las dos bahías.

Consejo: consulta la webcam antes de subir; la famosa "mantelería" de nubes puede tapar la cima en minutos.

Pingüinos africanos entre rocas de granito

Boulders Beach y los pingüinos

En Boulders Beach una colonia de pingüinos africanos vive entre rocas graníticas y aguas cristalinas. Las pasarelas de madera permiten observarlos de cerca sin molestarlos.

Acantilados junto al océano en el extremo del continente

Cabo de Buena Esperanza

El mítico fin del continente ofrece paisajes bravos donde chocan corrientes y vientos. La ruta costera de Chapman's Peak Drive para llegar es, por sí sola, una de las carreteras más escénicas del mundo.

Viñedos: Constantia y Stellenbosch

Cierra el día en una bodega de Constantia o Stellenbosch con un Chenin Blanc local. Muchas fincas históricas ofrecen catas con maridaje y jardines centenarios a menos de una hora del centro.